jueves, 1 de junio de 2017

Escondida de momento.

 Y hoy como muchos otros días, con muchos kilómetros de distancia,

pienso en aquellas calles que me vieron nacer, que vieron crecer mis piernas entre neblinas y carreras.
Hoy son otras.
Hoy respiran lucha, piden justicia, se manchan, por desgracia de sangre.
Quién detonó esas voces que creían mudas, esos violines callados, esas camisetas escondidas?.
Tierra inmensa, rica, donde brillan los colores de tucanes en verdes y amarillos únicos, donde ruge un Cachamay de espuma blanca salpicando vida.
Donde un Avila imponente observa, de momento, callado.
Tierra de cuatros y maracas, de faldas y alpargatas, de llaneros cuarteados por un sol inclemente.
Extensiones enormes donde se escucha un arpa cantora calmando los hombros cansados de campesinos recogiendo cosechas.
Tierra de olores, de sabores, de gente que se afana a diario, de ranchos muy pobres donde un niño se embelesa con un libro usado sabiendo que allí está su futuro; en las letras y números que estudie, mientras afuera, en la vereda, suenan tiros que no logra comprender.
Campos de café brotando de a poco, sin hacer ruido.
Hamacas tricolores ondeando en patios limpios barridos antes del calor de la tarde.
Voces que gritan sin ser escuchadas.
Niños que corren sin ser alcanzados.
Madres que claman, sin ser oídas.
Hoy, ayer, siempre estarán en mi retina las caras inocentes, los ojos brillantes, los corazones gigantes de los que no entienden y por ello, pelean. De los que tienen una causa y la defienden.
Con colores, con risas, con cantos, con lágrimas, con todo lo bueno que tiene un pueblo noble que hoy agoniza.

miércoles, 19 de abril de 2017

Descontando......

Me espera el olor conocido de antisépticos y curas. La salida del habitáculo  frío donde las luces invitan a quedarte quietito, sin respirar apenas.
Los pasillos largos, de camas ocupadas y alguna que otra, aun con el calor del cuerpo que ya no está.
Batas verdes y blancas que vuelan a auxiliar mientras en sus cabezas, vuelan también las tareas de casa que quedaron por hacer y el coche que tiene que pasar la revisión.
Comidas desabridas que llegan junto a manos serviles que van, que vienen.
Y caras conocidas, amables, que dan ánimos y sonrisas.
 Hojas que pasan en blanco sin escribir, historias que golpean la retina, cuentos de comienzos y finales abiertos.
Desde allí, navegaré a tierras cálidas que pasan horas amargas de lucha, de gases que asfixian, de hambruna incomprensible, de gentes sencillas, trabajadoras que amanecen esperando días mejores. Pasearé por las piedras negras donde florecen las sanjoras con el amarillo brillante que alimenta a abejas voladoras, isla mágica que acoge, que espera paciente entre sal y brumas.En tardes tranquilas vendrá la añoranza a tocarme por el hombro evocando los trenes veloces que gruñen mientras los viandantes corren para llegar a tiempo a  andenes enormes que esperan, donde mi pequeña lucha con esos días fríos, con esos recorridos largos que la llevan al centro donde el ruido y la muchedumbre posan bajo la Eiffel.
Tendré tiempo para que mi cabeza vaya y venga tantas veces. Para imaginar y soñar.
Para extrañar, para agradecer...para no terminar de entender tantas cosas que me habitan.
Para preguntas sin respuestas
para brazos sin abrazos
y hasta para sombras sin luces.


domingo, 17 de enero de 2016

Interrogantes.......

Y si me duermo y no despierto?
Y si me busco y no me encuentro?
Y si voy a reír y sólo puedo llorar?
Y si susurro y no canto?
Y si tropiezo y no camino?
Y si duermo y no descanso?
Y si quiero y no me quieren?
Y si intento y no puedo?
Y si grito y no me escuchan?
Y si sufro y no lloro?
Y si subo y no puedo bajar?
Y si sonrío y se burlan?
Y si nado y me ahogo?
Y si enmudezco y me escuchan?
Y si ayudo y me abandonan?
Y si rezo y no oyen?
Voy a quitar de mu vida los y si.....
 y sólo voy a vivir y que salga lo que tiene que salir¡¡¡

domingo, 6 de diciembre de 2015

Mi Jardinero.

Mi padre me observaba. Entendía perfectamente lo que estaba pasando por mi cabeza.
El se iba, su larga enfermedad le avisaba que ya era hora de emprender vuelo. Y yo, allí, pequeña, menuda, empezando apenas a despuntar una adolescencia que clamaba cariño y compañía, y él me dejaba.
Lo supo desde la noche anterior.
Cuando ya en sus continuos delirios veía peces de colores flotando y en el fondo de la habitación la guadaña abriéndole camino; era la señal.
Descansó. De su pena, de su dura lucha diaria contra el bicho que le carcomía por dentro.
Pero yo me quedaba sola. Sin sus grandes manos pecosas . Manos de trabajador y de hombre bueno. Se callaba su voz ronca que resonaba en mis oídos cada vez que dudaba ante algo.
Te fuiste muy pronto. Te perdiste muchas cosas buenas. Y me dejaste sin tus canas, sin tu café cargado a mitad de tarde, sin tus herramientas organizadas y tus zapatos limpios.
Papá.
 Una  palabra tan corta y tan grande.
Te perdiste la risa limpia de unos nietos maravillosos. El florecer de tu compañera de viaje que siguió viviendo pese a su dolor ,los  árboles que abonaste, despuntando al viento regalando flores que te acompañaron en tu viaje apresurado.
Tu mar querido se quedó revuelto y sólo, sin tu caña y tus anzuelos.
Hoy y siempre te traigo a mis días, a mis horas, a mis flaquezas y me cobijo en tus ojos limpios y tu mirada sincera y sé, sin duda alguna, que caminas a mi lado.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Será por esto.

Y a veces siento desesperar cuando pasan las horas y no encuentro lo que busco.
Pienso que quizás mis prioridades han cambiado o se han escondido en el armario viejo de la esquina.Sigo adorando el sonido de la lluvia y evocando momentos lejanos cuando este tintineo llega de a poquito para convertirse en sonido ensordecedor. Sigo susurrando canciones viejas que me envuelven cuando tengo frío.
Será que mis años me hacen pensar en otras cosas para llenar mi incompleta paleta de colores que vienen y van, Colores que corren en matices grisáceos para convertirse en lilas apasionados que pintan los días de alegría. Será que no me encuentro.
Será que ahora soy otra.

domingo, 31 de agosto de 2014

Agosto de tarde.

Parece que las horas se acortan.
No así las tardes de domingo, que se hacen pesadas y espesas en este verano que está dando sus últimos coletazos.
Y me pierdo entre libros al descuido, lápices que no escriben, cuentas que se me apuran y escapan.
Me pierdo en esas calles ruidosas que te ven ir y venir, mientras aquí en este rincón salado atardece de a poquito.
Y me pregunto si hemos elegido bien.Quién lo sabe?
Mañana será otro mes que empuja a un Nóel casi olvidado.Otro mes de noticias, de vuelos, de aterrizajes, esperando rostros conocidos a través del cristal.
Y camino con ganas, con fuerza e ilusión. De palabras, de escuchas, de secretos a la orilla de la playa. De tardes tranquilas, de risas contagiosas, de vino, de gofio, de amores...
De isla rocosa que se una con la lejanía de un Caribe de palmeras y susurros.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Cálido y soñado.

Llegó a destiempo.
Fuera de hora y de lugar.
Con horas en la espalda y mirada expectante.
Llegó y se acomodó a las horas cambiadas, a los aires cálidos de esta isla pequeñita en su continente.
Y caló hondo. En las calles que lo vieron caminar
en los olores que lo sintieron soñar, en las risas de quién
lo esperó.
Se dejó envolver por la música que tan bien conoce y derrochó carisma y ganas.
Cayó en el embrujo de la tierra, del monte amplio y limpio que le regaló silencios y promesas.
Soñó con los ojos abiertos y dialogó con el tiempo pidiéndole volver.
Volver a esta tierra maravillosa pérdida entre las arenas cuando sopla la calima sashariana.
Y el tiempo escuchó.
Escuchará.