Me espera el olor conocido de antisépticos y curas. La salida del habitáculo frío donde las luces invitan a quedarte quietito, sin respirar apenas.
Los pasillos largos, de camas ocupadas y alguna que otra, aun con el calor del cuerpo que ya no está.
Batas verdes y blancas que vuelan a auxiliar mientras en sus cabezas, vuelan también las tareas de casa que quedaron por hacer y el coche que tiene que pasar la revisión.
Comidas desabridas que llegan junto a manos serviles que van, que vienen.
Y caras conocidas, amables, que dan ánimos y sonrisas.
Hojas que pasan en blanco sin escribir, historias que golpean la retina, cuentos de comienzos y finales abiertos.
Desde allí, navegaré a tierras cálidas que pasan horas amargas de lucha, de gases que asfixian, de hambruna incomprensible, de gentes sencillas, trabajadoras que amanecen esperando días mejores. Pasearé por las piedras negras donde florecen las sanjoras con el amarillo brillante que alimenta a abejas voladoras, isla mágica que acoge, que espera paciente entre sal y brumas.En tardes tranquilas vendrá la añoranza a tocarme por el hombro evocando los trenes veloces que gruñen mientras los viandantes corren para llegar a tiempo a andenes enormes que esperan, donde mi pequeña lucha con esos días fríos, con esos recorridos largos que la llevan al centro donde el ruido y la muchedumbre posan bajo la Eiffel.
Tendré tiempo para que mi cabeza vaya y venga tantas veces. Para imaginar y soñar.
Para extrañar, para agradecer...para no terminar de entender tantas cosas que me habitan.
Para preguntas sin respuestas
para brazos sin abrazos
y hasta para sombras sin luces.
miércoles, 19 de abril de 2017
domingo, 17 de enero de 2016
Interrogantes.......
Y si me duermo y no despierto?
Y si me busco y no me encuentro?
Y si voy a reír y sólo puedo llorar?
Y si susurro y no canto?
Y si tropiezo y no camino?
Y si duermo y no descanso?
Y si quiero y no me quieren?
Y si intento y no puedo?
Y si grito y no me escuchan?
Y si sufro y no lloro?
Y si subo y no puedo bajar?
Y si sonrío y se burlan?
Y si nado y me ahogo?
Y si enmudezco y me escuchan?
Y si ayudo y me abandonan?
Y si rezo y no oyen?
Voy a quitar de mu vida los y si.....
y sólo voy a vivir y que salga lo que tiene que salir¡¡¡
Y si me busco y no me encuentro?
Y si voy a reír y sólo puedo llorar?
Y si susurro y no canto?
Y si tropiezo y no camino?
Y si duermo y no descanso?
Y si quiero y no me quieren?
Y si intento y no puedo?
Y si grito y no me escuchan?
Y si sufro y no lloro?
Y si subo y no puedo bajar?
Y si sonrío y se burlan?
Y si nado y me ahogo?
Y si enmudezco y me escuchan?
Y si ayudo y me abandonan?
Y si rezo y no oyen?
Voy a quitar de mu vida los y si.....
y sólo voy a vivir y que salga lo que tiene que salir¡¡¡
domingo, 6 de diciembre de 2015
Mi Jardinero.
Mi padre me observaba. Entendía perfectamente lo que estaba pasando por mi cabeza.
El se iba, su larga enfermedad le avisaba que ya era hora de emprender vuelo. Y yo, allí, pequeña, menuda, empezando apenas a despuntar una adolescencia que clamaba cariño y compañía, y él me dejaba.
Lo supo desde la noche anterior.
Cuando ya en sus continuos delirios veía peces de colores flotando y en el fondo de la habitación la guadaña abriéndole camino; era la señal.
Descansó. De su pena, de su dura lucha diaria contra el bicho que le carcomía por dentro.
Pero yo me quedaba sola. Sin sus grandes manos pecosas . Manos de trabajador y de hombre bueno. Se callaba su voz ronca que resonaba en mis oídos cada vez que dudaba ante algo.
Te fuiste muy pronto. Te perdiste muchas cosas buenas. Y me dejaste sin tus canas, sin tu café cargado a mitad de tarde, sin tus herramientas organizadas y tus zapatos limpios.
Papá.
Una palabra tan corta y tan grande.
Te perdiste la risa limpia de unos nietos maravillosos. El florecer de tu compañera de viaje que siguió viviendo pese a su dolor ,los árboles que abonaste, despuntando al viento regalando flores que te acompañaron en tu viaje apresurado.
Tu mar querido se quedó revuelto y sólo, sin tu caña y tus anzuelos.
Hoy y siempre te traigo a mis días, a mis horas, a mis flaquezas y me cobijo en tus ojos limpios y tu mirada sincera y sé, sin duda alguna, que caminas a mi lado.
El se iba, su larga enfermedad le avisaba que ya era hora de emprender vuelo. Y yo, allí, pequeña, menuda, empezando apenas a despuntar una adolescencia que clamaba cariño y compañía, y él me dejaba.
Lo supo desde la noche anterior.
Cuando ya en sus continuos delirios veía peces de colores flotando y en el fondo de la habitación la guadaña abriéndole camino; era la señal.
Descansó. De su pena, de su dura lucha diaria contra el bicho que le carcomía por dentro.
Pero yo me quedaba sola. Sin sus grandes manos pecosas . Manos de trabajador y de hombre bueno. Se callaba su voz ronca que resonaba en mis oídos cada vez que dudaba ante algo.
Te fuiste muy pronto. Te perdiste muchas cosas buenas. Y me dejaste sin tus canas, sin tu café cargado a mitad de tarde, sin tus herramientas organizadas y tus zapatos limpios.
Papá.
Una palabra tan corta y tan grande.
Te perdiste la risa limpia de unos nietos maravillosos. El florecer de tu compañera de viaje que siguió viviendo pese a su dolor ,los árboles que abonaste, despuntando al viento regalando flores que te acompañaron en tu viaje apresurado.
Tu mar querido se quedó revuelto y sólo, sin tu caña y tus anzuelos.
Hoy y siempre te traigo a mis días, a mis horas, a mis flaquezas y me cobijo en tus ojos limpios y tu mirada sincera y sé, sin duda alguna, que caminas a mi lado.
miércoles, 7 de octubre de 2015
Será por esto.
Y a veces siento desesperar cuando pasan las horas y no encuentro lo que busco.
Pienso que quizás mis prioridades han cambiado o se han escondido en el armario viejo de la esquina.Sigo adorando el sonido de la lluvia y evocando momentos lejanos cuando este tintineo llega de a poquito para convertirse en sonido ensordecedor. Sigo susurrando canciones viejas que me envuelven cuando tengo frío.
Será que mis años me hacen pensar en otras cosas para llenar mi incompleta paleta de colores que vienen y van, Colores que corren en matices grisáceos para convertirse en lilas apasionados que pintan los días de alegría. Será que no me encuentro.
Será que ahora soy otra.
Pienso que quizás mis prioridades han cambiado o se han escondido en el armario viejo de la esquina.Sigo adorando el sonido de la lluvia y evocando momentos lejanos cuando este tintineo llega de a poquito para convertirse en sonido ensordecedor. Sigo susurrando canciones viejas que me envuelven cuando tengo frío.
Será que mis años me hacen pensar en otras cosas para llenar mi incompleta paleta de colores que vienen y van, Colores que corren en matices grisáceos para convertirse en lilas apasionados que pintan los días de alegría. Será que no me encuentro.
Será que ahora soy otra.
domingo, 31 de agosto de 2014
Agosto de tarde.
Parece que las horas se acortan.
No así las tardes de domingo, que se hacen pesadas y espesas en este verano que está dando sus últimos coletazos.
Y me pierdo entre libros al descuido, lápices que no escriben, cuentas que se me apuran y escapan.
Me pierdo en esas calles ruidosas que te ven ir y venir, mientras aquí en este rincón salado atardece de a poquito.
Y me pregunto si hemos elegido bien.Quién lo sabe?
Mañana será otro mes que empuja a un Nóel casi olvidado.Otro mes de noticias, de vuelos, de aterrizajes, esperando rostros conocidos a través del cristal.
Y camino con ganas, con fuerza e ilusión. De palabras, de escuchas, de secretos a la orilla de la playa. De tardes tranquilas, de risas contagiosas, de vino, de gofio, de amores...
De isla rocosa que se una con la lejanía de un Caribe de palmeras y susurros.
No así las tardes de domingo, que se hacen pesadas y espesas en este verano que está dando sus últimos coletazos.
Y me pierdo entre libros al descuido, lápices que no escriben, cuentas que se me apuran y escapan.
Me pierdo en esas calles ruidosas que te ven ir y venir, mientras aquí en este rincón salado atardece de a poquito.
Y me pregunto si hemos elegido bien.Quién lo sabe?
Mañana será otro mes que empuja a un Nóel casi olvidado.Otro mes de noticias, de vuelos, de aterrizajes, esperando rostros conocidos a través del cristal.
Y camino con ganas, con fuerza e ilusión. De palabras, de escuchas, de secretos a la orilla de la playa. De tardes tranquilas, de risas contagiosas, de vino, de gofio, de amores...
De isla rocosa que se una con la lejanía de un Caribe de palmeras y susurros.
domingo, 29 de septiembre de 2013
Cálido y soñado.
Llegó a destiempo.
Fuera de hora y de lugar.
Con horas en la espalda y mirada expectante.
Llegó y se acomodó a las horas cambiadas, a los aires cálidos de esta isla pequeñita en su continente.
Y caló hondo. En las calles que lo vieron caminar
en los olores que lo sintieron soñar, en las risas de quién
lo esperó.
Se dejó envolver por la música que tan bien conoce y derrochó carisma y ganas.
Cayó en el embrujo de la tierra, del monte amplio y limpio que le regaló silencios y promesas.
Soñó con los ojos abiertos y dialogó con el tiempo pidiéndole volver.
Volver a esta tierra maravillosa pérdida entre las arenas cuando sopla la calima sashariana.
Y el tiempo escuchó.
Escuchará.
Fuera de hora y de lugar.
Con horas en la espalda y mirada expectante.
Llegó y se acomodó a las horas cambiadas, a los aires cálidos de esta isla pequeñita en su continente.
Y caló hondo. En las calles que lo vieron caminar
en los olores que lo sintieron soñar, en las risas de quién
lo esperó.
Se dejó envolver por la música que tan bien conoce y derrochó carisma y ganas.
Cayó en el embrujo de la tierra, del monte amplio y limpio que le regaló silencios y promesas.
Soñó con los ojos abiertos y dialogó con el tiempo pidiéndole volver.
Volver a esta tierra maravillosa pérdida entre las arenas cuando sopla la calima sashariana.
Y el tiempo escuchó.
Escuchará.
martes, 16 de octubre de 2012
Tic Tac
Estoy rodeada de miradas. Ojos que me dicen lo que creen, no lo que ven.
Escucho rumores al doblar la esquina y espero que circulen y se hagan bolas grandes que luego, por su peso caen.
Y espero junto a las horas.
Espero que ese que señala no se vea nunca señalado.
Espero que el que escupe, no tenga que tragarse su saliva. Espero que el mundo despierte. espero que la risa vuelva.
Que la confianza entre por la puerta dándole la mano amplia a la honradez que insiste en esconderse.
Y aquí, en la estación del tren, espero que pase el vagón que voló lleno de caras tristes y sucias rumbo a crematorios. Quiero que vuelva lleno de colores, de banderas brillantes, de risas que abarquen todos los andenes . Que las manos vuelen por el aire recibiendo besos y caricias.
Aquí en este rincón, sigo esperando.
Escucho rumores al doblar la esquina y espero que circulen y se hagan bolas grandes que luego, por su peso caen.
Y espero junto a las horas.
Espero que ese que señala no se vea nunca señalado.
Espero que el que escupe, no tenga que tragarse su saliva. Espero que el mundo despierte. espero que la risa vuelva.
Que la confianza entre por la puerta dándole la mano amplia a la honradez que insiste en esconderse.
Y aquí, en la estación del tren, espero que pase el vagón que voló lleno de caras tristes y sucias rumbo a crematorios. Quiero que vuelva lleno de colores, de banderas brillantes, de risas que abarquen todos los andenes . Que las manos vuelen por el aire recibiendo besos y caricias.
Aquí en este rincón, sigo esperando.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


