MIS LECTURAS FAVORITAS

martes, 9 de febrero de 2021

Amen, sin tilde.


 Custodia de falsos creyentes.

Esos que sonríen y se dan golpes de pecho mientras juntan piedras para dejar en un camino de flores.

Los que juzgan levantando dedos que creen limpios, sin recordar que con ellos señalan a los que son diferentes.

Aquí las miradas se apaciguan mientras suenan las oraciones. Al salir, sin llegar a la esquina, ya salen a relucir las ideas que creemos justas y bailamos nuestra propia lanza en busca de cabezas.

Falsas vestiduras que nos arropan a diario.  

viernes, 5 de febrero de 2021

 




                                                                            Cisma

 

El día gris  apareció desde temprano por la ventana.

Apenas olía a café. El frasco estaba casi vacío. Por la pared del fondo reptaba un perenquén.

Sus patas frías se paseaban por los ladrillos con humedad.

Toda la noche escuchando el único vinilo que rescaté del naufragio.

Y estás metido en cada nota, en los acordes rasgados de la guitarra, en ese piano cansado que se escurre por laberintos.

Me propuse pintar un cuadro hoy. Y lo único que he logrado pintar, es un hueco inmenso por donde se cuelan las letras sin color, las noches en vela, las venas sin sangre.

Tal vez hablo desde los sueños. En mi memoria el árbol de los encuentros sigue instalado y echa raíces.

Un arcoíris de grises recorre cada esquina  del viejo sofá que aún huele a tus historias de carretera.

Vuelvo a poner la aguja sobre el agónico disco.

 

sábado, 2 de enero de 2021

2021

 Entró ya por la puerta.

Lo veo decidido. Entero. Capaz. Un nuevo año.

Días cortando los minutos  para pedir casi a todas horas.

Elevo una plegaria por los que se fueron solos. Por los que, en compañía, también partieron a patios con mas flores.

Y me quedo instalada en estas atalayas a pedir por cada día venidero.

Por 


luz en cada rincón oscuro. Por cada beso en una boca solitaria.

 Por un abrazo

una mirada a tiempo

una tarde de sol

un anochecer al arrullo de las olas

por miles de sonrisas en los niños

por las manos de mi madre

por las almas solitarias

por cada conchita que espera en la arena

por cada letra que pueda seguir escribiendo.

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Otra Navidad

 Escuché hoy pasos pequeños que, se mezclan con olor de agua salada.

Llegan con la sonrisa de días libres, con la mochila llena de cintas brillantes donde la maestra puso al salir; ternura, abrazos, manos, dulces, villancicos, palos de canela para el belén y una libreta para anotar los cuentos compartidos por los abuelos éste año.


jueves, 26 de noviembre de 2020

                                                                                        


                                                                                                      Sólo lluvia


             Sobre el tejado, las escucho. 

                              Traen cosas que contar. Por el camino, han dejado tierra y hojas secas.

                              Ramas retorcidas y pueblos llenos de polvo. El Sahara ha soplado por aquí.

Caen  de golpe, como si de una banda de tambores se tratase. Traen trompetas y flautas, cuando las gotas se hacen menudas.

Transparentes y frías. Se posan en las hojas y allí parecen verdes, como si de un mar turquesa se tratase.

Y me llega el olor a tierra mojada que trae infancia del brazo , fragancia que evoca tazones calientes llegados de manos generosas.

Escucho, cierro los ojos y huelo. Un regalo que nos el universo y no cuesta nada. Sólo la espera y la mirada agradecida.

Espero que siga lloviendo.Con fuerza. Y se calme la vida, se alisen los rizos, se deshagan los nudos. Esos que atragantan y ahogan. Que respire el hambre, la desidia se oculte, el mar se tranquilice y no arrastre con nadie. Las avenidas se laven y miren diferente.
 


lunes, 2 de noviembre de 2020


                                                                               Trizas



 Con las tardes, a veces se cuela por los rincones, la tristeza.

Cabalga sola. A lomos de un caballo alado que barre con las esquinas que reposan seguras.

Escuece, arde, quema sin remedio en un trasiego de idas y venidas donde somos vulnerables y creemos estar a salvo de alimañas que saquen la piel.

Se oculta bajo capas finas que acarician solapadas, mientras engullen toda la energía que sube y baja como un tobogán por nuestro interior.

La dejo entrar. Hay días que se estira como un ovillo y otros se encoge como escarabajo.

Es allí, cuando aprovecho para abrir la ventana.

Y permito que salga desplegando sus alas fuera de mí.

Hasta que vuelva a intentarlo.


domingo, 18 de octubre de 2020

RESQUEMOR


 



 

Lo miré con rabia.

Tez bronceada, ojos de pantera.

Largas piernas, cansadas ya.


Unas manos de piel recia

que alguna vez recorrieron hasta

el centro de mis vísceras.

Por dentro, un celoso temor

de sentir de nuevo.