que resbalan en la orilla dejan desnudas a las pobres conchas que fueron allí a resguardarse de niños aventureros. sal, agua, algas, caracolas; todas meciendo palabras en atardeceres fríos.
miércoles, 14 de abril de 2021
SALITRE
que resbalan en la orilla dejan desnudas a las pobres conchas que fueron allí a resguardarse de niños aventureros. sal, agua, algas, caracolas; todas meciendo palabras en atardeceres fríos.
martes, 23 de marzo de 2021
Llegaron los retazos.
Estuvo escondido algún tiempo.
Madurando las palabras, puliendo las aristas y los filos.
Durmió por las noches y temprano, volvía a llenar de tinta la pluma y empezaba su garabatear con imágenes del diario vivir. Y se inventó unos dibujos cercanos. De esa niña grande que duerme con pijamas anchos y madruga sin motivos.Se deshilachó las costuras para crecer libre y sin tropiezos.
Sin apenas peinar sus cabellos, sin dan orden a su propio desorden buscado.
Volvieron a florecer las paredes. Sin apenas agua; tenían con el rocío de la mañana. y los lagartijos danzaban en acrobacias de roca y piedra pulida.
Escondida entre las paredes, una verdad a medias.
martes, 9 de febrero de 2021
Amen, sin tilde.
Custodia de falsos creyentes.
Esos que sonríen y se dan golpes de pecho mientras juntan piedras para dejar en un camino de flores.
Los que juzgan levantando dedos que creen limpios, sin recordar que con ellos señalan a los que son diferentes.
Aquí las miradas se apaciguan mientras suenan las oraciones. Al salir, sin llegar a la esquina, ya salen a relucir las ideas que creemos justas y bailamos nuestra propia lanza en busca de cabezas.
Falsas vestiduras que nos arropan a diario.
viernes, 5 de febrero de 2021
Cisma
El día gris apareció
desde temprano por la ventana.
Apenas olía a café. El frasco estaba casi vacío. Por la pared
del fondo reptaba un perenquén.
Sus patas frías se paseaban por los ladrillos con humedad.
Toda la noche escuchando el único vinilo que rescaté del
naufragio.
Y estás metido en cada nota, en los acordes rasgados de la
guitarra, en ese piano cansado que se escurre por laberintos.
Me propuse pintar un cuadro hoy. Y lo único que he logrado
pintar, es un hueco inmenso por donde se cuelan las letras sin color, las noches
en vela, las venas sin sangre.
Tal vez hablo desde los sueños. En mi memoria el árbol de los
encuentros sigue instalado y echa raíces.
Un arcoíris de grises recorre cada esquina del viejo sofá que aún huele a tus historias
de carretera.
Vuelvo a poner la aguja sobre el agónico disco.
sábado, 2 de enero de 2021
2021
Entró ya por la puerta.
Lo veo decidido. Entero. Capaz. Un nuevo año.
Días cortando los minutos para pedir casi a todas horas.
Elevo una plegaria por los que se fueron solos. Por los que, en compañía, también partieron a patios con mas flores.
Y me quedo instalada en estas atalayas a pedir por cada día venidero.
Por
luz en cada rincón oscuro. Por cada beso en una boca solitaria.
Por un abrazo
una mirada a tiempo
una tarde de sol
un anochecer al arrullo de las olas
por miles de sonrisas en los niños
por las manos de mi madre
por las almas solitarias
por cada conchita que espera en la arena
por cada letra que pueda seguir escribiendo.
miércoles, 23 de diciembre de 2020
Otra Navidad
Escuché hoy pasos pequeños que, se mezclan con olor de agua salada.
Llegan con la sonrisa de días libres, con la mochila llena de cintas brillantes donde la maestra puso al salir; ternura, abrazos, manos, dulces, villancicos, palos de canela para el belén y una libreta para anotar los cuentos compartidos por los abuelos éste año.
jueves, 26 de noviembre de 2020
Sólo lluvia
Sobre el tejado, las escucho.
Traen cosas que contar. Por el camino, han dejado tierra y hojas secas.
Ramas retorcidas y pueblos llenos de polvo. El Sahara ha soplado por aquí.
Caen de golpe, como si de una banda de tambores se tratase. Traen trompetas y flautas, cuando las gotas se hacen menudas.
Transparentes y frías. Se posan en las hojas y allí parecen verdes, como si de un mar turquesa se tratase.
Y me llega el olor a tierra mojada que trae infancia del brazo , fragancia que evoca tazones calientes llegados de manos generosas.
Escucho, cierro los ojos y huelo. Un regalo que nos el universo y no cuesta nada. Sólo la espera y la mirada agradecida.






